domingo, 9 de septiembre de 2012

Capítulo 03


            Reino se encontraba solo en el parque, no había nadie a su alrededor, a lo lejos vislumbra la silueta de alguien, a medida que se acerca sus ojos se humedecen, no lo podía creer
            - ¿madre?
            - Si cariño – dijo sonriente
            - Siento que ha pasado una eternidad desde la ultimas vez que te vi, ¿Por qué será?
            - Quizás porque querías verme, a veces sucede que el tiempo pasa demasiado lento cuando se desea algo con todo corazón
            - Pero si te vi esta mañana
            - Eso no cambia nada
            - ¿A donde vas? – dijo Reino alarmado, al ver que su madre se levantaba
            - No lo se, pero siento que debo irme
            - No me dejes – dijo llorando, quiso tomar su mano pero ya estaba fuera de su alcance
            - No te estoy dejando, siempre estoy contigo – todo ocurrió del modo justo, en el mismo momento que terminó de decir aquellas palabras se encontraba en la calle, …* miraba fijamente a su hijo y él con el dolor de su alma vio cómo un coche le quitaba la vida. Despertó.
            Carolina despertó alarmada por lo gemidos de Reino, él se veía desorientado y no paraba de llorar, lo abrazó
            - ¿Qué sucede? – le susurró cuando sintió que estaba más calmado
            - ¿Por qué debe ser así? – dijo Reino a su esposa tras unos segundos – al destino no le basta sólo una vez, ¿También debe lastimar de esta forma a mi hija? Ya no quiero más todo esto… - su voz se corto, no podía articular palabra alguna.
            - Vamos amor, debes ser fuerte – lo consoló Carolina.
            - Estoy cansado… no… quiero más… - dijo en un murmullo, aunque estaban sentados en la cama frente a frente, su mirada se perdía en la pared.
            - Lo sé, y yo también estoy cansada, pero no eres el único que sufre con todo esto, amor, y como los adultos a cargo de la situación debemos ser fuertes, por los chicos, por Angelys y por nosotros mismo, no podemos dejar que la vida nos gane
            - Como quisiera que mi madre estuviera aquí, ella sabría qué hacer… siempre lo sabía
            - No vivas del pasado, Reino, además, puede que no fuera tan así, nadie sabe cómo sobrellevar las situaciones, sólo se aprende a través de la experiencia… - carolina calló un momento, sintió que todo tomaba sentido - tal vez ése era el significado de su pérdida, darnos la experiencia necesaria para superar esta situación, nosotros somos los únicos capaces de saber cómo actuar porque ya lo hemos vivido
            - Supongo… - dijo distraidamente tras unos segundos de silencio
            - Hace tiempo que no recordaba lo sucedido, es doloroso recordarlo… tu no querías ni hablarme, con solo verme recordabas lo sucedido, me echabas toda la culpa – sonrió débilmente mientras una pequeña lágrima rodaba por su mejilla – estuviste varios días sin hablarme aunque no me separe de ti en ningún momento, era como si no me vieses
            - Era la única forma que tenia para que no doliera tanto
            - Lo sé, pero aún así fue cruel
            - Sí, pero entendí que no podía echarte la culpa porque las cosas suceden, con o sin razón, simplemente suceden y tu no tenias la culpa, además, te necesitaba, mi mundo se derrumbaba si tu no estabas como pilar principal… - hizo una pausa, sonrió y miro fijamente los ojos de su amada – siempre estas para apoyarme… siempre… - ya no podía decir nada mas, la beso y la rodeo con sus brazos – te amo, no sé qué haría sin ti, en el momento que te conocí supe que eras especial y que debía protegerte, aunque te hice daño no deseaba más que tu felicidad junto a la mía y producto de eso actué sin razón en muchas ocasiones, incluso ahora
            - Estas dolido, aunque todo esto me afecta, para ti es mayor porque ya lo viviste una vez, es como revivir cada instante doloroso, yo nunca he vivido algo tan cercano, siempre me tocó ser una mera observadora que apoyaba a los demás.
            - ¿Y tu padre?
            - Era pequeña, amor, mi mente eliminó todos esos recuerdos, pero los tuyos están latentes y ya es hora de superarlos, nuestra hija te necesita al cien por ciento y sin temor, ¿Qué sucedería si despierta y ve a un padre temeroso? Su imagen paterna se iría de vacaciones. De los dos, siempre se apoyo más en ti que en mi, de hecho ella es la viva imagen de ti, pero en versión mujer – sonrió – debes ser fuerte, todo esto pasará y debemos estar listos para cuando eso suceda
            - ¿Por qué siempre te muestras tan fuerte? ¿no sufres?
            - Por supuesto que sufro, pero debo ser fuerte por ti y por mis hijos
            - ¿pero si eres fuerte por mí, en quien te apoyas? – estaba perplejo, lo habían conversado antes pero nunca había resuelto aquella duda.
            Carolina sonrió.
            - En mi amado esposo – lo besó – así como dices que soy tu pilar, tu eres el mío, y aunque no te des cuenta, siempre me estas apoyando, soy más frágil de lo que piensas, amor, pero necesito tan solo una pequeña sonrisa de ti para volver a caminar y del mismo modo, cada vez que tu rostro demuestra inseguridad y tristeza, mi mundo sufre, sólo deseo que seas feliz… - hizo una pausa - quiero que todo esto acabe luego para que volvamos a ser la misma familia feliz y unida de siempre, veo a los chicos triste por su hermana y siento que se me rompe el corazón – sus ojos se humedecieron visiblemente
             - Vamos cariño, ¿no dijiste recién que debía ser fuerte por los chico, Angelys y por nosotros mismos? No seas inconsecuente – carolina sonrió
             - Descansemos, mañana será un día ajetreado, a Angelys la sacaran de la UTI y tenemos que hacer varias cosas – hizo una pausa -, por cierto, ¿Qué fue lo que soñaste que hizo que te pusieras tan triste?
             - No te preocupes por cosas insignificantes, como dices, mañana será un día agotador, mas vale estar con las pilas bien cargadas. Ven, acércate – la abrazó y se recostaron, se durmieron casi instantáneamente, sentir que el otro lo rodeaba les daba paz mutua.


* aquí va el nombre de la madre de Reino, aún no he pensado en uno, así que cuando lo tenga lo reemplazare.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Capítulo 02


            Ni carolina, ni reino podían dormir no dejaban de pensar en el accidente, ¿Qué le dirían a los chicos? Pero Reino era el más afectado, lo único que él quería era dormirse y pensar que todo era un sueño, despertaría y todo sería como antes, pero el miedo de que eso no suceda, le impedía dormir, y no le favorecía acordarse del pasado, de su madre.
            Pasaron toda la noche conversando: Carolina, Reino y (Sr. A&C) este último intentaba subirle los ánimos, porque se veían horribles.
            - hola mamá, papá, buenos días abuelo… se ven mal, ¿no durmieron nada? – dijeron los dos pequeños al mismo tiempo.
            Ambos vestían pijama azul con una franja horizontal negra en el pecho, se restregaban los ojos para sacarse el sueño.
- Hola chicos – saludó Carolina con la mejor sonrisa que pudo
- ¿tan temprano se levantaron? – preguntó el padre de reino
- pero si ya son las once – respondió Lio – y nos acostamos temprano – colaboró Eliot.
- esta bien, les preparo el desayuno inmediatamente – les informó Carolina.
Cuando terminaron todos de desayunar, Carolina se dirigió al hospital para ordenar el papeleo correspondiente, informarse y cualquier cosa que necesitaran en relación a lo legal. Reino y su padre se quedaron conversando y los gemelos jugaban, era sábado asi que no tenían que ir al colegio, las sirvientas prepararon el almuerzo, por lo que Carolina fue calmada sin tener que preocuparse del lado domestico del que era su responsabilidad.
Cuando Carolina volvió se veía realmente cansada, después de todo no había dormido en toda la noche, almorzó y les explicó la situación a los mayores
- y eso es todo lo que pudieron decir
- entonces aunque esté en un semi-estado crítico se mantiene estable, por lo menos todo va bien hasta ahora – dijo el Señor A&C
- de todos modos hay que esperar el cómo avanza en esta semana, como recién ha pasado un día está conectada a varias cosas pero con el tiempo y como se encuentre ella en relación a los días se le irán desconectando, lo único peligroso son las reacciones que pueda tener en las siguientes horas y el hecho de que no está consciente, pero como dije todo depende del tiempo, solo queda esperar y confiar en Angelys – dijo Carolina con rostro afligido pero neutro e incluso son una débil sonrisa.
- ¿están hablando de nuestra hermana? – Preguntó Lio - ¿Qué le sucede? – colaboró Eliot. Hablaron luego de un breve silencio tras lo dicho por Carolina.
- ¿chicos? ¿Estuvieron escuchando todo? – pregunto Reino un poco alarmado
- sí, aunque todo comenzó como un juego de espías – dijo Lio - pero luego dijeron el nombre de nuestra hermana y nos preocupamos – colaboró Eliot.
Carolina les explicó lo sucedido de la forma más suave para que la situación no los pasmara.
            - pero… ¿va a estar bien? – Dijo Lio - ella se recuperará, ¿cierto? – colaboró Eliot, tenían los ojos cristalinos
            - por supuesto cariño – dijo Carolina mientras los abrazaba.
            En los días siguientes Carolina y Reino fueron a visitar a Angelys, no se había presentado ninguna reacción negativa, los días pasaban y Carolina se turnaba con Reino para hacerle visitas periódicas, los gemelos deseaban visitarla pero en la UCI no dejaban entrar a menores por lo que tenían que esperar a que la trasladaran a la unidad de tratamiento intermedio esto se cumplió al cabo de dos semanas, Angelys ya no estaba conectada a un respirador, lo que sí necesitaba el uso de un sonda para poder alimentarse y algunas cosas para el análisis constante de su estado. En el tiempo que estuvo en la UCI la familia A&C Arévalo se quedaba bajo del techo del padre de Reino. Desde el momento en que trasladaron a Angelys a la UTI la situación se normalizó, Carolina y Reino ya estaban más tranquilos, trabajan más concentrados y los chicos iban a estudiar sin preocupación mayor.
Carolina volvió a su curso normal, preparaba el almuerzo en la noche en el día trabajaba iba a la casa a terminar el almuerzo cuando los gemelos terminaban y volvían a estudiar realizaba un poco de limpieza y volvía a trabajar al término visitaba Angelys y volvía a casa antes de los gemelos.
Para Reino la situación no era tan normal, constantemente recordaba a su madre, después de todo en el caso de la Señora A&C la situación era la misma aunque con pequeñas variaciones que provocaron aquel desenlace fatal y triste, no deseaba que Angelys su pequeña hijita sufriera aquello, no era justo para nadie, se lamentaba en silencio ya que amaba tanto a Carolina que no deseaba preocuparla y darle otra cosa para pensar dentro de todas las ocupaciones que tenia.
A los gemelos les gustaba divertirse entre ellos, vivían su mundo en el que incluían de vez en cuando a la familia, pero con lo sucedido comenzaron a cambiar su forma de actuar, constantemente preguntaban a sus padres como se encontraba su hermana, en el colegio a pesar de ser poco sociables aquella condición no cambio en lo absoluto, nunca les faltó nada y tampoco se quejaban por alguna cosa, rara vez, normalmente se apoyaban mutuamente y confiaban plenamente el uno con el otro, estaban tan acostumbrados a hablar entre ellos que al momento de hablar con los demás se colaboraban mutuamente, les gustaba leer, afición que adquirieron de su hermana, ellos la estimaban demasiado por lo que al enterarse del suceso desafortunado sintieron que su pequeño mundo sufría un ataque que debían defenderse con todo lo que tenían