Reino se encontraba solo en el parque, no había nadie a
su alrededor, a lo lejos vislumbra la silueta de alguien, a medida que se acerca
sus ojos se humedecen, no lo podía creer
- ¿madre?
- Si cariño – dijo sonriente
- Siento que ha pasado una eternidad
desde la ultimas vez que te vi, ¿Por qué será?
- Quizás porque querías verme, a veces
sucede que el tiempo pasa demasiado lento cuando se desea algo con todo corazón
- Pero si te vi esta mañana
- Eso no cambia nada
- ¿A donde vas? – dijo Reino
alarmado, al ver que su madre se levantaba
- No lo se, pero siento que debo
irme
- No me dejes – dijo llorando, quiso
tomar su mano pero ya estaba fuera de su alcance
- No te estoy dejando, siempre estoy
contigo – todo ocurrió del modo justo, en el mismo momento que terminó de decir
aquellas palabras se encontraba en la calle, …* miraba fijamente a su hijo y él
con el dolor de su alma vio cómo un coche le quitaba la vida. Despertó.
Carolina despertó alarmada por lo gemidos de Reino, él se
veía desorientado y no paraba de llorar, lo abrazó
- ¿Qué sucede? – le susurró cuando
sintió que estaba más calmado
- ¿Por qué debe ser así? – dijo Reino
a su esposa tras unos segundos – al destino no le basta sólo una vez, ¿También
debe lastimar de esta forma a mi hija? Ya no quiero más todo esto… - su voz se
corto, no podía articular palabra alguna.
- Vamos amor, debes ser fuerte – lo consoló
Carolina.
- Estoy cansado… no… quiero más… -
dijo en un murmullo, aunque estaban sentados en la cama frente a frente, su
mirada se perdía en la pared.
- Lo sé, y yo también estoy cansada,
pero no eres el único que sufre con todo esto, amor, y como los adultos a cargo
de la situación debemos ser fuertes, por los chicos, por Angelys y por nosotros
mismo, no podemos dejar que la vida nos gane
- Como quisiera que mi madre
estuviera aquí, ella sabría qué hacer… siempre lo sabía
- No vivas del pasado, Reino, además,
puede que no fuera tan así, nadie sabe cómo sobrellevar las situaciones, sólo
se aprende a través de la experiencia… - carolina calló un momento, sintió que
todo tomaba sentido - tal vez ése era el significado de su pérdida, darnos la
experiencia necesaria para superar esta situación, nosotros somos los únicos capaces
de saber cómo actuar porque ya lo hemos vivido
- Supongo… - dijo distraidamente tras
unos segundos de silencio
- Hace tiempo que no recordaba lo
sucedido, es doloroso recordarlo… tu no querías ni hablarme, con solo verme
recordabas lo sucedido, me echabas toda la culpa – sonrió débilmente mientras
una pequeña lágrima rodaba por su mejilla – estuviste varios días sin hablarme
aunque no me separe de ti en ningún momento, era como si no me vieses
- Era la única forma que tenia para
que no doliera tanto
- Lo sé, pero aún así fue cruel
- Sí, pero entendí que no podía echarte
la culpa porque las cosas suceden, con o sin razón, simplemente suceden y tu no
tenias la culpa, además, te necesitaba, mi mundo se derrumbaba si tu no estabas
como pilar principal… - hizo una pausa, sonrió y miro fijamente los ojos de su
amada – siempre estas para apoyarme… siempre… - ya no podía decir nada mas, la
beso y la rodeo con sus brazos – te amo, no sé qué haría sin ti, en el momento
que te conocí supe que eras especial y que debía protegerte, aunque te hice
daño no deseaba más que tu felicidad junto a la mía y producto de eso actué sin
razón en muchas ocasiones, incluso ahora
- Estas dolido, aunque todo esto me
afecta, para ti es mayor porque ya lo viviste una vez, es como revivir cada
instante doloroso, yo nunca he vivido algo tan cercano, siempre me tocó ser una
mera observadora que apoyaba a los demás.
- ¿Y tu padre?
- Era pequeña, amor, mi mente eliminó
todos esos recuerdos, pero los tuyos están latentes y ya es hora de superarlos,
nuestra hija te necesita al cien por ciento y sin temor, ¿Qué sucedería si
despierta y ve a un padre temeroso? Su imagen paterna se iría de vacaciones. De
los dos, siempre se apoyo más en ti que en mi, de hecho ella es la viva imagen
de ti, pero en versión mujer – sonrió – debes ser fuerte, todo esto pasará y
debemos estar listos para cuando eso suceda
- ¿Por qué siempre te muestras tan
fuerte? ¿no sufres?
- Por supuesto que sufro, pero debo
ser fuerte por ti y por mis hijos
- ¿pero si eres fuerte por mí, en
quien te apoyas? – estaba perplejo, lo habían conversado antes pero nunca había
resuelto aquella duda.
Carolina sonrió.
- En mi amado esposo – lo besó – así
como dices que soy tu pilar, tu eres el mío, y aunque no te des cuenta, siempre
me estas apoyando, soy más frágil de lo que piensas, amor, pero necesito tan
solo una pequeña sonrisa de ti para volver a caminar y del mismo modo, cada vez
que tu rostro demuestra inseguridad y tristeza, mi mundo sufre, sólo deseo que
seas feliz… - hizo una pausa - quiero que todo esto acabe luego para que
volvamos a ser la misma familia feliz y unida de siempre, veo a los chicos
triste por su hermana y siento que se me rompe el corazón – sus ojos se
humedecieron visiblemente
- Vamos cariño, ¿no dijiste recién que
debía ser fuerte por los chico, Angelys y por nosotros mismos? No seas
inconsecuente – carolina sonrió
- Descansemos, mañana será un día
ajetreado, a Angelys la sacaran de la UTI y tenemos que hacer varias cosas –
hizo una pausa -, por cierto, ¿Qué fue lo que soñaste que hizo que te pusieras
tan triste?
- No te preocupes por cosas
insignificantes, como dices, mañana será un día agotador, mas vale estar con
las pilas bien cargadas. Ven, acércate – la abrazó y se recostaron, se
durmieron casi instantáneamente, sentir que el otro lo rodeaba les daba paz
mutua.
* aquí va el nombre de la madre de Reino, aún no he pensado en uno, así que cuando lo tenga lo reemplazare.